Mosca Loca
MOSCALos sueños te descubren aspectos de ti que no sabías o no querías verLOCA

Sueño revelador

Dicen que al cabo de toda la noche tenemos unos seis sueños, lo que pasa es que sólo recordamos el último. A veces se pueden recordar dos o más pero eso es porque te has despertado entre medias, pero en el tiempo que has dormido de tirón sólo recuerdas el último.
Yo rara vez me acuerdo de alguno, pero la otra noche tuve uno que no se ha borrado de mi memoria. Lo cuento:

Iba yo caminando hacia el lugar donde tenía aparcado el coche. Al parecer había ido a algún sitio con alguien y habíamos terminado de hacer lo que teníamos que hacer y yo me adelantaba para ir por el coche y recoger a la gente. Para que no fuesen hasta allá. Resulta que yo había dejado el coche enfrente de una casa que había por ahí, solitaria, rodeada única y exclusivamente por terrenos de cultivo, sólo que sin cultivar. O cultivados hacía poco tiempo y aún no había crecido nada. Para llegar hasta allí había un camino asfaltado y yo iba recorriéndolo a mi paso con una mochila a la espalda.
Mi coche estaba aparcado entre una furgoneta blanca y un coche azul oscuro. Yo sabía que la casa tenía algo que ver con un pez gordo o algo así, de alguien importante que podía ser asesinado y por tanto tenía servicio de seguridad. Gente a la que pagaban un pastón para que se jugasen la vida por él.
Cuando estaba llegando al coche, oigo a mis espaldas otro coche (o furgón) acercarse a toda velocidad. Ya está, pensé. Al verme acercarme con la mochila han pensado que venía a hacer algo que no estaba bien y vienen a ver qué pasa. El furgón (al final resultó ser un furgón) frena al pasar por mi lado, derrapando en el asfalto y casi le da al coche azul oscuro que había aparcado al lado del mío. Yo no hice caso, seguí a lo mío, que era quitarme la mochila, meterme en el coche y salir de ahí, a la espera de que se dirigieran a mí haciéndome preguntas para hacerme el distraído. Se bajaron del vehículo dos tipos vestidos de camuflaje y armados y sólo uno de ellos me miró (el otro ni me hizo caso), pero no me dijo nada y se desentendió de mí.
Ahora no sabía qué estaba pasando pero me alegré y decidí meterme en el coche rápidamente y desaparecer lo antes posible. Pero no pude. De repente comenzó un tiroteo antes de que pudiese entrar en mi coche y tuve que renunciar a mi propósito de largarme e intenté protegerme con la furgoneta blanca. Agachado estaba, consciente de que no era muy buen refugio ese y que ninguno de los dos bandos podía considerarme a mí perteneciente al suyo porque no me conocían y cualquiera podía darme pasaporte pero ya mismo. Había gente a mis espaldas para la que hubiese sido un blanco perfecto así como estaba, pero pasaban de mí. Yo miraba a ambos lado para ver qué coño estaba pasando y pude ver con mis propios ojos como gente que iba corriendo de repente caía desplomada y ahí se quedaba. Vi un montón de gente caer y me di cuenta que ninguno tenía más de veinticinco años. Veinticinco. O menos. Y entonces le vi.
Venía de la parte que no veía porque me tapaba la furgoneta que estaba "protegiéndome", venía de la parte que suponía enemiga de los que estaban a mis espaldas y temí que lo mataran. Pero no lo mataban. Ahí estaba, en pie y al descubierto, vestido también de camuflaje, sólo que con una boina y una bufanda roja, mi mejor amigo. Muy bien, pensé, ¿que hace éste formando parte del servicio de seguridad del pez gordo y yo sin saberlo? ¿Y por qué no lleva arma? Estaba como dirigiendo. Y de vez en cuando miraba hacia arriba.
¿Hacia arriba? ¿Qué pasa arriba? ¿No serán granadas, verdad? Joder que si eran. Y algunas caían muy cerca de mí. Ya no me acordaba del coche. Solo quería que se acabara todo de una vez.

Por ahí más o menos me desperté. Si pasó algo más no lo recuerdo, y si me he saltado algo es por la misma razón. Pero para lo que yo quería contar es más que suficiente.

Creo que este sueño ha sido una revelación sobre la amenaza de guerra que se cierne sobre el mundo. En el sueño al menos era gente que se dedicaba a esto por una cantidad enorme de dinero a cambio de un riesgo que estaban dispuestos a asumir, pero a la guerra se va casi obligado, gratis, luchando por algo tan abstracto como la idea de un país. ¿Como se puede luchar por un país que no te quiere? No te quiere porque te manda a una muerte casi segura. De veinte a treinta años, probablemente acaben de casarse o tengan un hijo pequeño o éste esté a punto de nacer mientras él está rifle en mano exponiéndose a que le vuelen la cabeza. Huérfano de padre antes de nacer. Veintitrés años y ya viuda.
No soporto como los líderes de las naciones más poderosas del planeta juegan con las vidas humanas tan alegremente. Venga, unas tropas para matar allá, otras para matar acullá. Y esperemos que no volváis todos. Y a los líderes de otros países diciendo venga, te voy a ayudar. Un buen puñado de hombres y úsalos como quieras. ¿Alguien ha preguntado a esos hombres si quieren ir a luchar por un país que no es el suyo, encima? Si tanta gana tienes de ayudarles ¿por qué no vas tú? Yo creo que si los cogieran a todos, les dieran un arma con munición para medio día y los soltaran en primera línea de batalla, carne de cañón, se les quitaban las ganas de guerrear. O si fuesen sus hijos los que tuviesen que ir al frente seguro que hacían lo posible por buscar otra solución.
Aunque siempre existirá el típico padre patriota orgulloso que dirá: Mi hijo ha muerto luchando por su bandera.



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