Mosca Loca
MOSCAEl mundo está mal repartidoLOCA

Mendicidad

¿Es para comer?
Algunos solo lo piensan. Otros incluso lo preguntan con la mano en el bolsillo haciendo ademán de buscar calderilla.
Pues claro que es para comer. También podría ser para meterse un pico, porque los hay, claro. Pero también tendrán que comer, digo yo.
Los mendigos lo saben. No lo van a saber. He visto carteles que ponían "Pido para comer, es la verdad". Otros utilizan la ironía: "Para un Ferrari". Ves que, a pesar de todo, tienen sentido del humor.
Y es que ya no basta con poner la mano y cara de lástima. Acudir con un niño pequeño en brazos con los mocos colgando y medio dormido con la cabeza echada hacia atrás es uno de los trucos que se utilizan últimamente.
El otro día estuve observando a una. Era una mujer mayor que se pone en la calle donde vivo y para a todo el mundo con mucha educación (y resignación ante los que no paran) y te pide un favor. La gente cree que te va a preguntar la dirección, la hora o algo por el estilo. Pero no. Pide una ayudita. El otro día no tuvo mucha suerte. Todo el mundo pasaba de largo o le decía que no tenía suelto (mentira) y se iba. Ella no decía nada. He visto a otros echarle maldiciones a los que no les dan. Esta mujer no. Ella busca a la siguiente víctima.
Pero es que, claro, a ver como lo haces. Las calles están llenas de gente pidiendo. Cuando hay alguien tirado en el suelo, con o sin perro, no cuesta trabajo pasar de largo, mirando para otro lado como si no lo hubieses visto, que no es así. Cuando te paran y te hablan o cuando estás tan tranquilo (o tranquila) en una terraza de bar y se te acercan ya cuesta más trabajo. Pero hay que llevar cuidado porque pagan justos por pecadores. Con los que hay no puedes darle a todos. Y menos todos los días. Tu economía no es muy desahogada que digamos, pero sabes que ellos viven con mucho menos aún. Pero aún así.
Ves algunos que parecen estar físicamente bien. A esos no les das porque pueden buscarse la vida trabajando. Lo mismo no les dan trabajo en ningún sitio (Con esas pintas, ¿no? Pero sin dinero no te puedes arreglar) y por no delinquir mendigan. Pero eso a ti te da igual. Nunca te pones en su lugar.
Hay otros que los ves con alguna minusvalía y dices éste no está en condiciones de trabajar. Y le das. Pero yo conozco a más de uno y más de dos que cobran trescientos papeles por su invalidez además de ser muy pájaros y traficar (o al menos hacer de enlace) con diversos productos.
También conozco un clan que mete en el banco doscientas cincuenta mil pesetas a la semana. Sólo pidiendo. Hace poco se han comprado cuatro furgonetas mercedes para desplazarse y seguir pidiendo. El negocio prospera.
Por eso digo que hay que tener cuidado y al final optas por no dar a nadie, jodiendo a quien de verdad lo necesita.
A mí me gustan los que se lo toman como un trabajo. Los mimos, por ejemplo. O los que se meten en un bar con un puñado de baratijas, que a saber de donde las ha sacado, y las reparte por las mesas para pasar más tarde a recogerlas a menos que quieras quedarte con alguna a cambio de la voluntad. Hay que ser muy cutre para no rascarse el bolsillo por un llavero sucio de Doraemon.
Yo mismo he pedido. Bueno, yo no. Íbamos dos y el otro pedía. Yo acompañaba. Pedíamos porque estábamos a final de mes y no teníamos comida en el piso. Solo nos quedaba pasta. Ni siquiera tomate frito. Pues pedíamos un par de euros para comprar atún y el tomate y hacernos un plato en condiciones. Pues le contábamos la historia a la gente y nos daba. No nos hacía falta. Comemos bien siempre, excepto ese día. Y la gente nos daba. Un día se pasa como sea. Pero la gente nos daba. Si tienes que comer pasta sola, pues se come pasta sola. Pero la gente nos daba. El mendigo de la puerta de la iglesia no come bien nunca. A ese no le daban. Nosotros, estudiantes, buena pinta (más o menos), sí éramos dignos de ayuda. Los otros no. Para que la gente te de algo tienes que demostrarle que no lo necesitas. Sino, nanai.



Pagina Principal