Mosca Loca
MOSCAHombres, puntos suspensivosLOCA

La Teorío

Cuando publiqué La Teoría supe de antemano que todos los hombres me darían la razón. En efecto así a sido y cada comentario u opinión al respecto no ha hecho mas que confirmar, y así afianzar, mi polémica visión sobre el tema.
No esperaba lo mismo de ellas, desde luego. Desde que empecé a escribirla ya estaba temiendo avalanchas de cartas de feministas psicópatas pidiendo mi cabeza y uno de mis huevos. Pero no. No he recibido ninguna, bien sea porque no la han leído, bien porque no le han dado importancia, bien porque creen que estoy en lo cierto.
Lo que sí he recibido, para mi extrañeza, son cartas de personas del sexo femenino, en especial recuerdo la de Natalia Laura (a tus padres les gustan las telenovelas, ¿verdad?), diciendo que sí, que vale, que he acertado, que las mujeres son muy raras. Pero también solían añadir que los hombres no nos quedamos atrás.
Pues es verdad. Las personas de sexo masculino pueden llegar a ser incluso peores y esta agradable sorpresa sobre La Teoría me ha animado a hacer otra sobre los hombres.
Problemas (en realidad varios).
El primero sería algo parecido a lo que nos pasa con los chinos. ¿A que todos nos parecen iguales? ¿Y a que no sabéis que nosotros también les parecemos iguales a ellos? Pero nosotros si nos diferenciamos entre nosotros igual que ellos también lo hacen entre ellos. Pues con las mujeres nos pasa igual. Nosotros las vemos a todas iguales mientras que para ellas ninguna se parece a otra. Por eso me resulta difícil hacer una teoría sobre los hombres cuando veo que cada uno es un mundo, aunque a vosotras os parezcamos todos sacados del mismo patrón.
Otro problema es que los tíos no soltamos prenda de nada. Mientras que las mujeres se lo cuentan todo y para contarle un secreto a una mujer mejor lo publicas en un periódico de tirada nacional que se enterará menos gente, los hombres se lo guardan todo y no cuentan nada aunque estén a punto de reventar. Por eso mismo no se nada sobre hombres como para elaborar un teoría.
Además, si un hombre ha de contarle algo a alguien siempre lo hará a una mujer. Nunca a un hombre, salvo excepciones.
Por eso mismo la teoría sobre hombres deberían hacerla las mujeres, al igual que los hombres (yo) hacen la de ellas.
Lo único que podría hacer es hablar sobre mí. Pero paso. Entre otras cosas porque yo soy diferente al resto (qué bien me ha quedado).
Aún así voy a hacer un esfuerzo e intentar contar algo.
Somos recortados. No pillamos las indirectas por muy directas que sean. Hay que decirnos las cosas claras, llamarlo a todo por su nombre y aún así nos cuesta.
Son (observad que no me incluyo) infieles por naturaleza. En vez de mirar el contenido, miran el continente y se comen a toda la que se le ponga a tiro y se deje. Mientras que ellas son mas enamoradizas y mas fieles (aunque últimamente están cambiando mucho las cosas), a ellos les cuesta mas encontrar a la mujer de su vida y, aunque la encontraran, si se le presenta algo y la parienta no tiene posibilidad de enterarse, allá que van.
Hay muy pocas excepciones.
Un hombre siempre le va a decir que sí a una tía, tal vez por eso ellas nunca tiran los trastos, por eso nunca se lanzan. Siempre están a la espera, comiéndose la cabeza. Pero si el hombre se lanza ella pasa. ¿En que quedamos? Una cosa que de verdad fastidia a los hombres es lo que cuesta ligar cuando estas solo y como se te tiran encima cuando tienes novia.
Una vez, una amiga me preguntó si los tíos nos comíamos la cabeza. Se refería a si nosotros le dábamos vueltas al asunto cuando nos gusta una tía. Que si porqué no llama, que si qué estará haciendo ahora mismo... Y nos inventamos historias y tenemos conversaciones imaginarias como hacen ellas. La verdad es que no lo sé. A mí sí me pasa. Mi cabeza no para de pensar e imaginarse cosas a cual mas disparatada. Pero no sé si el resto lo hace. Supongo que sí, que si le gusta no pueda evitar hacerlo. Otra cosa es que pase de ella y solo la quiera para pasar el rato. Entonces solo se acuerda de ella cuando está empalmao'.
Son (sigo sin incluirme, ya dije que yo soy diferente) orgullosos y posesivos. Les gusta controlarlo todo y tener la sensación de mandar. No suelen admitir sus fallos o cuando lo hacen ya es demasiado tarde. Una prueba de ello es que "nunca" se pierden cuando conducen (vale, aquí sí me incluyo porque cuando me pierdo me cuesta reconocerlo).
No tenemos memoria casi. Esto es bueno porque no nos hace rencorosos, al contrario que las mujeres, que se acuerdan de todo y te lo restriegan cuando mas duele. No somos vengativos. Ellas sí.
Vamos de tipos duros aunque en el fondo seamos unas nenazas y unos calzonazos. Para que os voy a contar...
Nos gusta la comodidad y que nos lo den todo hecho..
Sería un insulto y una vejación quedarse de amo de casa o sus labores mientras la parienta trabaja para traer el pan. Para todo hombre debería ser al revés. Nunca, y repito, NUNCA el hombre se dedicará a las tareas del hogar. De todas formas, aunque se le enseñe, la va a cagar cada dos por tres... Esto también está cambiando. Cada vez hay mas hombres que se defienden bien en casa en una relación proporcional al creciente número de mujeres que no tienen ni jota.
Los hombres no lloran. O al menos no lo reconocen. Esto también está cambiando.
En definitiva, que la cosa está equilibrándose, que por fin se está llegando a esa ansiada igualdad a base de que los hombres aprendan las virtudes de las mujeres y las mujeres copien todos los defectos de los hombres.



Pagina Principal