Mosca Loca
MOSCALa policía localLOCA

Nuevo encuentro con las autoridades

Dos veces en la misma noche. La primera no estaba presente, si no otro gallo hubiera cantado, sino que cuando llegué al coche vi el papelico enganchado en el limpiaparabrisas. Por aparcar encima de la acera. ¿Y dónde aparco si no? Si no hay sitio. Y eso que me arrimé lo más que pude para no estorbar a ningún coche que quisiera pasar. ¿O es que se rompe la acera si pones el coche encima? Si tuve que salir por el lado del copiloto de lo que me arrimé. En fin, que me cabreé. Y mi reacción fue conducir a toda hostia por las calles del pueblo. Muy mal por mi parte, lo reconozco, pero lo hecho, hecho está. Y tuve la mala suerte de toparme con los polis en el corto trayecto que recorrí.
Me los crucé justo cuando había llegado a donde quería ir, justo cuando iba a aparcar. Yo haciendo maniobras y ellos detrás, esperando. Tardé más de lo que he tardado nunca en aparcar, porque soy un experto, pero no sé si los nervios, el enfado, el poco sitio que tenía para meter el coche, o las tres cosas juntas, no podía, no había manera. Y ellos esperando, sin decir nada, a que terminara. Me subí un poco a la acera y dije, no, que me multan otra vez, tengo que bajarlo, y seguí primera, marcha atrás, primera, marcha atrás. Al final lo conseguí, paré el coche y me bajé.
¿No cree que iba muy rápido? Sí. ¿Por alguna razón en especial? Me acaban de multar por aparcar encima de la acera. Eso no es motivo. Lo sé. Vamos a hacerle la prueba de alcoholemia. Ah, vale.
He de decir que llevaba encima media destilería, por lo que me dispuse a soltar todas las mentiras que se me viniesen a la mente. Por suerte no me puse nervioso, cosa rara en mí, y mi cerebro funcionó más rápido de lo que lo ha hecho nunca.
¿Ha soplado alguna vez? No, nunca. Pues ponga la boquilla, la parte fina en el agujero, así, ahora sople, siga, siga, siga, siga, siga, vale. Pipipí, cero cincuenta y ocho. ¿Qué se ha tomado? Dos cervezas (mentira). Esto no son dos cervezas, es el doble. Pues sólo me he tomado dos cervezas (mentira), lo que pasa es que no he cenado. Dentro de diez minutos se la volvemos a hacer. Vale. ¿Dónde iba? A casa de un amigo (mentira), con el que he quedado. ¿A una casa o a un bar? A una casa (mentira) ¿Dónde vive? Al final de esta calle (mentira). ¿Va a seguir bebiendo? No (en ese momento no sabía que sería una mentira), dentro de dos horas entro a trabajar (pedazo de mentira). ¿Sabe que esto significa la retirada del carné durante tres meses? ¿Tres meses? Eso es mucho, y lo necesito para el trabajo (embuste garrafal). Si me promete que no va a seguir bebiendo olvidamos el asunto. Por supuesto, tengo que trabajar y no me interesa (Y dale). ¿Me lo promete o qué? Si. Pues lleve cuidado. Muchas gracias.
Y conseguí que finalmente me quitaran la otra multa.



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