Mosca Loca
MOSCAFe de 'ratas'LOCA

Turismo destructivo dos

Nunca lo he dicho, pero a cada artículo que escribo me llega al correo infinidad de cartas poniéndome a parir o dándome la razón. Por norma general, ni a unas ni a otras hago caso, pese a quien le pese, porque lo que yo pienso lo pienso yo y lo que opine el resto del mundo me la trae al pairo. Así y todo, las leo con atención porque, digan lo que digan, muchas de ellas merecen la pena, a mi humilde parecer.
Lo mismo ocurre con los habitantes del foro, como es el caso de Natalia. El post que ha puesto sobre el artículo del turismo destructivo merece réplica, de modo que la reproduzco tal cual para su posterior comentario. Ahí va:

Jefe, siento decirlo pero este artículo no me ha gustado nada, me doy por aludida completamente ya que estás generalizando al hablar de “turistas”. Vayamos por partes, y te escribo como turista ofendida:
Articulo: “Vienen de vacaciones y a los que tienen que trabajar para que ellos disfruten que les den, gritando y con la música a toda hostia a las tres de la mañana no dejando dormir al que tiene que levantarse a las cinco para que el nene pueda comer pan del día con el arroz. Además, como no es su casa, vamos a romperlo todo, más que nada por joder.”
Mi opinión: Yo, menos agosto, puentes y demás, trabajo el resto del año para “también” ganarme el pan de cada día y ahorrar un poquito todos los meses justo para pagarme unas merecidas vacaciones y pasármelo bien. Y pasármelo bien no significa romperlo todo. Bueno, y referente a lo de la música, a las 2, 3, 4 y 5 de la mañana estábamos embotijaditas en la curva todos los días, que para eso están los pubs, excepto algunos días que hacíamos “botellones”, que nos íbamos a un polígono por ahí perdido.
Articulo: “Tanto quejarnos de que no hacemos nada malo a nadie reuniéndonos en algún jardín para hacer botelleos (botellones para los incultos) y luego veo el salvajismo de la gente que viene de fuera y digo qué razón tenían, aunque me excluya a mí y a los míos, porque he visto bancos arrancados en los parques, ya que como son tantos y los bancos están tan separados unos de otros, pues mejor los cogemos y los ponemos todos juntitos para estar más cómodos, todos sentados.”
Mi opinión: Date cuenta de tu frase “y luego veo el salvajismo de la gente que viene de fuera”. ¿Ves?, generalizas mucho. Yo vengo de fuera y, vale, he hecho mucho el payasete en plan de ir en el coche y decir tonterías, ponernos a bailar en un semáforo, sacar los pies por las ventanas, (algunas el culete), etc, pero de ahí a hacer salvajismo va un trecho. Por cierto, tanto botellón como botelleo son palabras incultas ya que ninguna de las dos viene en el diccionario, así que si yo soy inculta, tú también. Hooooooooombreeee!!!!
Lo de las litronas, estamparlas contra la pared, también lo he visto por aquí. Son gentuza que no tiene dos dedos de frente y se creen los Masters del Universo, pero esos niñatos los hay que son turistas y los hay que no. Referente a lo de las ruedas, pues lo mismo digo, cabrones hay en todas partes.
Tampoco tengo ningún interés en firmar en Monumentos y los cuartos que me gaste los empleo en otras cosiñas, como esa frase tuya “........como vienen a gastarse los cuartos.....”. Yo no vengo a gastarme los cuartos, vengo a pasármelo bien, a salir todos los días, y eso, lógicamente, implica gastarse cuartos.
Y, ¿quién no ha regateado alguna vez? Hombre, a mí eso me da mucho palo, pero es algo que forma parte de la acción compra-venta. Donde yo trabajo, que son varias empresas en una, en una de ellas vendemos carritos eléctricos de Golf, fíjate la pasta que tiene la gente que juega al Golf, pues te regatean igual o más. Y volviendo al principio, regatean los turistas y los que no lo son.
Y otra de las cosas que también me ha molestado mucho es que digas que los que recogen las sobras de las frutas son los veraneantes. Pero, jefeeeeeeee????? En el mercadillo de donde vivo pasa exactamente lo mismo, cuando acaba el mercado vienen los típicos vejetes con el carrito para coger las sobrillas y hace poco salió por la tele un documental hablando de la gentecilla esta y no hablaban en ningún momento que fueran veraneantes, habrá de todo, a lo mejor la zagalica esa con su madre también hace lo mismo en su pueblo y en su pueblo ya no serán turistas ni veraneantes, ¿no?
Y con eso concluyo mi opinión, que vale, te doy la razón, se pone de veraneantes hasta el culo, más gente, más ruido, más de todo, pero aquí en Madrid no tenemos playa y cuando tenemos nuestras vacaciones te apetece ir a la costa a pasártelo bien, descansar y disfrutar todo lo posible, y seguro seguro que de cien veraneantes cinco hacen las gamberradas y todo lo que tu has dicho, pero los otros 95 no venimos en ese plan.
De todas formas yo te estoy dando mi opinión según he leído como está escrito tu artículo, mi prima y yo nos cogimos una depresión muy grande. Mu disgustás’ estamos las dos. Nos tienes mu disgustás’, ¡mire usté!


Vayamos por partes. No es que haya generalizado, no he dicho que todos los turistas sean así, sino que los que hacen eso son turistas. No todos, claro, serán el dos por ciento o vaya usted a saber, pero que son veraneantes, lo son. Y lo son porque las cosas que veo en verano no pasan el resto del año, ergo son veraneantes. Imbéciles hay en todas partes, y cuando se acaban las vacaciones no van a dejar de serlo. Y los vegetes de la fruta, igual. Vosotras estabais en los pubs o haciendo botelleos en el polígono ahí perdido, ya lo sé, vosotras y muchos más, pero los que mí me joden son los que lo hacen en la puerta de mi casa. A esos es a los que va dirigido. ¿Me pinchaste tú el coche? Pues entonces.
Está claro que los turistas también trabajan, que no están de vacaciones los doce meses, faltaría más, y yo también soy turista de vez en cuando, cuando consigo unas vacaciones que suelen ser de fin de semana. Lo que pasa es que cuando estás de vacaciones la gente se desmadra. Muy tranquilos el resto del año, pero en esas fechas irreconocible. Y que conste que no estoy generalizando, que sólo me refiero a la gente a la que se le va la cabeza.
“Como no es su casa vienen a romperlo todo”. Esto lo dije porque es así. En su pueblo o ciudad llevan más cuidado porque no se van a hacer daño ellos mismo, pero cuando están fuera canta otro gallo. ¿No recordáis en el colegio cuando alguien pintaba las mesas o se meaba fuera del vater que siempre había algún profesor que preguntaba si en nuestra casa hacíamos lo mismo? Para que veáis que la cosa viene desde niños.
Y la cosa aún no ha acabado, el otro día iba mi churri por la autovía y unos zagales le tiraron un pedrusco desde uno de los puentes. ¿Eso es normal? Los niños de hoy en vez de con un pan bajo el brazo nacen con una cartilla de antecedentes penales. Por suerte cayó sobre el capó, imagina que lo hace sobre el parabrisas. ¿Les resulta divertido provocar accidentes a ver si se mata la gente? ¿Y qué educación les dan sus padres? Un getazo con la mano abierta y se acaban las tonterías.
En cuanto al botelleo o botellón, si aún no está en el diccionario, los de la RAE no tardarán en meterlo. Lo que pasa es que meterán botellón, por eso de que su uso está más extendido y demás. Pero en Murcia seguirá siendo botelleo. Ele.



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