Mosca Loca
MOSCA¿?LOCA

¡Oh! El amor

¿Merece la pena enamorarse? Ésa es la gran pregunta. Mientras todo va bien es lo mas bonito del mundo, pero cuando hay problemas es el mayor dolor conocido. Que el cólico nefrítico o el parto son los dolores más fuertes no lo voy a negar, pero eso son dolores físicos. El dolor de verdad, el más grande, es el dolor del corazón. Pero, como preguntaba antes, ¿compensa los placeres del amor el dolor del mismo? Yo creo que sí. Si no se sufre no es lo mismo. Es más que posible que el verdadero placer de querer a otra persona es que sufres por ella, lo cual te demuestra que de verdad la quieres.
Otro reto para la formación de una persona es el hecho de superar la perdida de la persona amada. Ser fuerte y afrontar el futuro sin ella. Volver a empezar con otra relación, recordar los buenos momentos y salir adelante.
Es muy difícil hablar de este tema porque hay tantas cosas que decir y tan difícil de explicar.
Transformar los sentimientos en palabras es tarea harto complicada. Hay que tener experiencia previa para entender de qué se está hablando. Pero si se tiene esa experiencia, sobran las palabras.
Es esa sensación de querer ver a esa persona, de querer estar con ella a cada momento, de no poder dejar de mirarla. Esas sonrisas tontas que salen por un recuerdo, esa falta de apetito, esa falta de atención a todo lo que te rodea. No existe la concentración en estos momentos. Se ha tomado unas vacaciones.
Imaginad que no estáis en la misma ciudad, que sólo os veis un día a la semana, o cada dos. Esperando con impaciencia que llegue el día en que la vuelvas a ver, aunque acabas de llegar del pueblo esta misma noche.
Luego llegan las dudas. Si ella te querrá lo mismo que tú. Si habrá otro chico mientras tú estás fuera...
Creo que el amor más verdadero es el de los niños. Cuando un niño de 6 ó 7 años le dice a su madre que le gusta una chica, que está enamorado, la madre suele seguirle la corriente, pero en realidad piensa "qué sabrá esta criatura qué es el amor". Yo creo que lo sabe mejor que su propia madre. Aunque cuando crezca se le olvide. El amor de los niños es más puro, más libre de preocupaciones. No tienen que atender a otra cosa más que a lo que quieren en realidad. Los mayores tienen sus obligaciones, sus estudios, su trabajo, su responsabilidad, sus deudas y un sin fin de cosas que distraen, que entretienen, que hacen olvidar aunque sea sólo por un momento a su persona amada. Se dejan llevar por lo material. Los niños no. Los niños se libran de todas esas preocupaciones porque para eso ya están los padres. Para ellos solo está esa persona linda. El amor de los niños es más completo. Todavía no tienen la suficiente conciencia. Aún no han salido a la luz los prejuicios de los adultos.
Yo quiero enamorarme. Ojalá se pudiese escoger el momento y el lugar. E incluso la persona. Pero te enamoras cuando menos te lo esperas, en el momento más inoportuno. Y de la persona menos adecuada. Pero el corazón y el cerebro están destinados a no entenderse. Qué se le va a hacer.
Yo quiero enamorarme otra vez. Pero quiero que sea ese amor infantil. Ya sé que es una ilusión. Que esa época nunca volverá. Que sólo me he enamorado una vez y ha sido de mayor. Pero no pierdo la esperanza. Aunque casi.
¿Y cuando te enamoras de alguien que no conoces? Te da un respingo el corazón cuando la ves. Nunca te atreves a decirle nada. Miedo. Te pasas las noches imaginando como sería un encuentro con ella, un encuentro que nunca llega. Imaginas cientos de situaciones. Algunas un poco surrealistas. Haciéndote el héroe con algún gilipollas que la acosa y todo eso.
Procuras pasar por los sitios que ella frecuenta para ver si cae la breva y la ves. Con verla te conformas aunque en el fondo deseas mucho más. Mucho más. Muchísimo más.
Entonces llega el día en que la ves con otro. No dejas de observarlos por que cabe la posibilidad que sea su primo o algo de eso. Pero no. Tu no quieres creer lo que ven tus ojos. ¡Es que se sufre de cojones, joder!
Otro día la ves con sus amigas, y tú te alegras porque ha cortado con él. Pero no sabes que su novio no sale hoy porque tiene guardia porque es militar, o enfermero, o está en protección civil, o simplemente está estudiando porque el lunes tiene un examen. Pero a ti te da igual.
Mientras, la gente que te conoce piensa que eres tonto. Que como te puedes enamorar de alguien que no conoces. Como si hubiese respuesta para eso. Luego les pasa a ellos y se vuelven tontos también, claro. Y sólo entonces se dan cuenta que tenías razón. Pero mientras tanto, para ellos eres el tonto enamorado.
Hay que joderse.



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